Comienza la época de los riegos y los agricultores empiezan a preparar los terrenos llevando a sus fincas los motores de riego. Por desgracia, es cuando también los “amigos de lo ajeno” empiezan a prepararse para hacer su particular “agosto”.

Llevamos varias temporadas sufriendo de este tipo de robos, ya que es una “golosina” para estos rateros el aprovecharse de las situaciones aisladas y solitarias de estas fincas para apropiarse de este tipo de maquinarias, de un valor mas que considerable para ellos, sin importarles las consecuencias ni enormes daños económicos que supone para los agricultores.

El coste que supone la compra de un motor de riego supone un gran daño, pero mucho mayor es el daño que ocasiona el hecho de, mientras se repone el motor sustraído, que transcurran varios días y se pueda perder la cosecha de todo un año, que es, en definitiva, lo que mantiene económicamente a una o varias familias.

Debido a la gran extensión de zonas y fincas rurales en la provincia, pese  a los esfuerzos de la Guardia Civil, es muy complicado controlar personal y físicamente todas estas fincas, y los ladrones lo saben. Es por lo que muchos agricultores se encuentran cada vez mas impotentes ante esta situación.

Si bien, desde hace algunos años, existen algunas Compañías de Seguridad que se han esforzado en dar solución a este problema, instalando Sistemas de Video Alarma que no necesitan de red eléctrica para conectarse, dando el mismo servicio de protección con la ayuda de una batería externa, la cual permite que llegue la señal e imágenes de video a la Central Receptora y el aviso inmediato a la Guardia Civil.

Con esta solución alternativa, está demostrado que se ha reducido considerablemente (mas de un 90 %) este tipo de robos en aquellas fincas protegidas con estos sistemas de Seguridad.

JAVIER ORTEGA LOZANO

Analista de Seguridad de Grupo Seis Sigma

(Distribuidor Oficial de VISEGUR)